Mi Historia
Soy Javier Guerrero, un joven de 26 años, nacido y criado en Santiago-Pontones, en el corazón de Jaén. Desde pequeño, he estado inmerso en la vida trashumante, una tradición que ha marcado a mi familia durante generaciones. Mis padres y abuelos paternos fueron pastores trashumantes, y desde que tengo memoria, he vivido la trashumancia, pasando seis meses en Pontones y los otros seis en Marmolejo, siguiendo el ciclo natural de nuestro ganado.
Crecí en una familia humilde, donde el esfuerzo y la dedicación siempre estuvieron presentes. Mi padre, un hombre que amaba profundamente su trabajo, me enseñó desde muy joven el valor del esfuerzo y el respeto por la tierra y los animales. A pesar de mi juventud y las dificultades, decidí seguir sus pasos y a los 18 años me convertí en autónomo, fundando mi propia ganadería.