Esta semana hemos participado en una actividad del Programa de Sensibilización y Participación Ambiental en la Red Natura 2000, centrada en ganadería extensiva y olivar ecológico en el Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro.
Una jornada pensada para acercar al público los valores reales del territorio, entender cómo se cuida el paisaje desde el campo y poner en contexto prácticas que siguen siendo clave para la conservación del medio natural.
Ganadería extensiva: mucho más que una forma de producir
Hablar de ganadería extensiva es hablar de equilibrio. De animales que pastan en el territorio, de suelos que se regeneran, de biodiversidad que se mantiene viva y de una relación directa entre el ser humano y el entorno.

Durante la jornada se abordó cómo este modelo productivo contribuye a:
conservar los ecosistemas
reducir el riesgo de incendios
mantener paisajes abiertos y vivos
generar actividad económica en el medio rural
Todo ello dentro de espacios protegidos como la Red Natura 2000.
Trashumancia y olivar ecológico: una relación que suma
En nuestro caso, la trashumancia es parte esencial de esta forma de entender el campo. El movimiento del ganado no solo forma parte de una tradición ancestral, sino que crea sinergias reales con el olivar ecológico, mejorando el suelo de forma natural y cerrando un ciclo respetuoso con la tierra.
Explicar esta relación, verla sobre el terreno y compartirla con los participantes fue uno de los puntos más valiosos de la actividad.
Gracias por hacerlo posible
Queremos agradecer la organización de esta jornada y contar con nosotros para compartir nuestra experiencia y visión del territorio. Este tipo de encuentros son necesarios para entender que detrás de conceptos como ganadería extensiva o trashumancia hay personas, decisiones conscientes y una manera de vivir y trabajar el campo con respeto.

Desde Vida Trashumante seguimos apostando por dar visibilidad a estas prácticas y por acercar su valor a quienes quieren conocer de dónde vienen las cosas y por qué importan.